Etiquetas

, , ,

Sabemos que el término defensa fue empleado por primera vez por S. Freud, quien lo describió como ‘formaciones defensivas frente a ideas y afectos insoportables y dolorosos en nuestra vida’.

Las conductas defensivas (o estrategias de afrontamiento) son reacciones de nuestra personalidad, cuya finalidad es mantener un cierto equilibrio en nuestra persona, protegiéndonos de la ansiedad, la inseguridad, el peligro o la tensión, para de esta forma lograr un ajuste y una adaptación del organismo que nos permita seguir adelante en nuestra vida a pesar de.

Estos mecanismos actúan sobre amenazas que provienen del Ello, del Súper-Yo y del mundo externo. Son métodos que, en mayor o menor grado, distorsionan la realidad con el fin de hacerla más accesible, controlable, manejable, aceptable y sobretodo soportable para el individuo.

Un mecanismo defensivo puede considerarse “normal” siempre que no se use de forma crónica y siempre que su intensidad no atente contra el vínculo que el sujeto mantiene con el mundo. Cuando se usa de forma excesiva o inadecuada, uno o varios mecanismos de defensa, implica un desgaste progresivo y un empobrecimiento de la personalidad, siendo lo peor de todo que NO se resuelve el conflicto en cuestión.

En Grafología, los mecanismos defensivos los detectamos a través de los tipos psicológicos de Freud, en la fase Oral, Anal y Fálica. Observando y analizando la escritura, se detecta cuál es la fase que predomina y así poder saber cuáles son las técnicas defensivas que utiliza esa persona en su vida. Este análisis permite indagar con más profundidad y precisión en el estudio de la personalidad y hacer un perfil grafológico más completo y científico desde una perspectiva psicológica.

Cada fase, según Freud, utiliza diversos mecanismos de defensa. Aquí se indican los más destacados de la fase oral (veremos las otras dos fases en la siguiente entrega de este artículo):

Fase oral. Introyección, proyección y negación.

Introyección

Es la adquisición o atribución de rasgos y características (normalmente son cualidades) de otra persona como si fueran de uno y que posteriormente, a veces, pasan a formar parte de la personalidad de uno mismo. Es decir, que el sujeto hace pasar de forma fantaseada, del ‘afuera’ al ‘adentro’ objetos y cualidades inherentes a estos objetos.

Un ejemplo típico sería observar a un adolescente adorando a su ídolo y queriendo ser como él.

Síndrome Grafológico asociado:

– Óvalos redondos

– Trazo neto (visto con lupa o microscopio se ve la trama interna entintada).

– Predominio de la zona media o cuerpo central de la escritura.

– Guirnalda anillada (‘m’ y ‘n’ en forma de ‘u’ con bucles)

Proyección

Consiste en expulsar o rechazar los sentimientos o características de uno mismo que no gustan y que se sienten como negativos, y atribuirlos a los demás. Estas personas reconocen y exageran con demasiada facilidad los defectos de los demás que a ellas les desagradan y que no ven en sí mismas.

Como ejemplo más frecuente sería el de culpabilizar a los demás con críticas acusatorias: ‘ver la paja en el ojo ajeno’. Otro ejemplo curioso sería el del marido fiel y bueno que empieza a sentir atracción por una vecina guapa y atractiva, y en lugar de aceptar estos sentimientos, se vuelve cada vez más celoso con su mujer, a la que cree infiel.

Síndrome Grafológico asociado:

– Finales de las palabras largos y apoyados en su presión.

– Hampas prolongadas hacia arriba (letras t, l, h, d)

– Barras de ‘t’ largas, lanzadas y en diagonal (ascendente o descendente)

Negación:

Consiste en rechazar aquellos aspectos de la realidad que se consideran desagradables. El individuo se enfrenta a conflictos emocionales y amenazas de origen interno o externo negándose a reconocer algunos aspectos dolorosos de la realidad externa.

Este mecanismo es típico en los niños en edad preescolar que, ante situaciones estresantes, apartan la atención fuera de los estímulos peligrosos y niegan su existencia. Los adultos que utilizan este mecanismo de defensa como recurso principal para afrontar el estrés, estarían utilizando un tipo de defensa inmadura.

Síndrome Grafológico asociado:

– Eje vertical de la escritura.

– Blancos excesivos en la página.

– Trazos recubiertos y arcadas en ‘m’ y ‘n’

– Óvalos en doble cierre.

– Hampas infladas.

– Firma ilegible.

Publicado por: Cat.económica 23 Enero 2017

Anuncios