La agresividad en la escritura

La agresividad se puede definir como un conjunto de patrones de actividad que pueden manifestarse, con mayor o menor intensidad, de forma física o a través de expresiones verbales.

Tal y como indica la revista de la Société Française de Graphologie, para el médico y grafólogo Claude Villard, la agresividad forma parte de la naturaleza del hombre y es un factor vital de relación en el mundo. En el plano biológico, es una lucha por la supervivencia y, en el plano psicológico, es una afirmación de uno mismo para conservar la autonomía.

Adler encuentra la motivación en un complejo de inferioridad, opinando que aquel que no nace demasiado agresivo es anormal y, como tal, será tarde o temprano devorado por su entorno.

Jung engloba la agresividad en el seno de las fuerzas vitales que denomina libido, sublimadas en una evolución sobrehumana, una individualización mística y etérica, separada de cuestiones biológicas.

Freud, en cambio, se queda con su libido en el plano estrictamente sexual y la agresividad/instinto es la gran proveedora de las pulsiones prohibidas y, por tanto, de los conflictos neurogénicos.

Más allá de todo esto, existe la agresividad relacional, aquella que explota cuando existe una frustración intensa y prolongada. Además, sabemos que la agresividad tiene mil formas distintas de manifestarse: desde el que reacciona a la más simple notoriedad de impaciencia y reacciona violentamente al mínimo ataque insignificante, hasta el que reacciona con una crueldad absoluta o el que juzga las cosas sana o fríamente adaptando su reacción a la causa.

Nos cuenta el doctor Villard que el factor más importante del comportamiento agresivo es la emotividad y que esta es una actitud para reaccionar a los acontecimientos sintiendo emociones, y que el emotivo se vuelve impresionable y vulnerable. También nos recuerda que, según el filósofo y psicólogo Le Senne, la emotividad es una propiedad de la vida mental que hace que una percepción o un pensamiento no pueda producirse sin provocar una sacudida más o menos fuerte en la vida orgánica o psíquica y que, al liberarse una cantidad de energía psíquica, eso se traduce en efectos viscerales y en reacciones hacia el exterior.

Dicho esto, podemos suponer que un individuo con una emotividad fuerte puede ser más agresivo y que existe una correlación directa entre la reacción agresiva y el grado de emotividad del escritor.

En Grafología no hay un único signo gráfico que determine la agresividad, sino que es valorada dentro del propio contexto gráfico, donde podremos ver si se trata simplemente de descargas puntuales a nivel verbal, de descargas retenidas y que explotan sin una violencia patológica, de descargas contra uno mismo o de violencia extrema; como también qué lleva a ese individuo a reaccionar de esa forma.

Posibles gestos gráficos de agresividad:

– Escritura Fusiforme: Tiene que ver con una presión con apoyo fuerte hacia la mitad de los plenos, en los trazos descendentes, en forma de huso. Indica un exceso de voluptuosidad y una necesidad de exhibicionismo. La persona puede llegar a situaciones de sobreexcitación, cambios de humor, crispaciones nerviosas, arrebatos o cólera explosivo.

– Escritura en Maza: La maza es un aumento progresivo de la presión al final de la palabra, que se detiene en seco y termina en punta cuadrada. Refleja una predisposición natural a la acumulación de tensiones emocionales e indica impetuosidad, rabia, espíritu combativo, convicciones fuertes, la tendencia a imponer el propio punto de vista y descargas explosivas.

– Escritura en Maza en la zona inferior: Tendencia a reacciones violentas en sentido físico. Brusquedad y descargas intempestivas.

– Escritura Acerada: Se caracteriza por una descarga en el apoyo, al final de la letra en los trazos orientados hacia la derecha, en forma de aguja. Es un índice de liberación de pulsiones o de tensiones de forma impaciente, de violencia nerviosa y agresiva, aunque a veces solo es una descarga verbal o irónica.

– Escritura en Arpón: Es un movimiento de regresión en forma de gancho o arpón, sobre todo en los trazos finales de palabras o barras de ‘t’. Es un movimiento egocéntrico que se da en aquellos sujetos con afán de agarrarse, de retener o de alcanzar algo. Puede expresar desde la terquedad hasta la agresividad.


– Escritura en Golpe de Sable: Es un golpe seco y anguloso que normalmente afecta a las barras de ‘t’ y a algunas letras inferiores. Es propio de un carácter activo y dinámico que puede tener un exceso de actividad nerviosa con irritabilidad e intransigencia. Junto con otros elementos, nos da una idea de un carácter dominante y agresivo.

– Escritura en Golpe de Látigo: Su forma inicial es en lazo, proyectándose después de forma impulsiva. Es una tendencia activa y combativa que en algunas escrituras puede suponer un impulso brusco y autoritario, vehemente y con afán de dominio. Este gesto se libera en la expresión física o verbal como indignaciones en personas que no se saben contener.

Nuevamente, cabe insistir en que estos rasgos aisladamente no son significativos para determinar la agresividad, puesto que a veces solo se trata de un carácter combativo, enérgico y voluntarioso. Sin embargo, algunos de estos rasgos en un contexto gráfico blando, inestable y de mucha emotividad, suponen que la persona será más susceptible de desarrollar conductas agresivas.

Publicado por cat.económica.com el 9 de octubre de 2016

La importancia de la Reeducación Gráfica en los niños

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Los cambios y avances culturales han dado lugar al lenguaje y a la escritura. Ésta es una expresión del lenguaje que nos permite comunicarnos, transmitir ideas y sentimientos. Los sistemas sociales dependen en gran parte de la escritura como elemento de comunicación.

Se sabe que la escritura es un acto neurofisiológico cuyo origen está en el área cortical y subcortical, y que en el acto de escribir intervienen procesos conceptuales, lingüísticos y motores.

Durante el aprendizaje escolar, la escritura va pasando por diferentes etapas según la edad del niñ@. Así por ejemplo, entre los 5-6 años y hasta los 8-9 años, se considera que el niño está en la etapa Pre-caligráfica, donde precisamente son los años del aprendizaje escritural de mayor importancia porque es aquí donde se crean los buenos o malos hábitos y también donde el niño puede empezar a sentir el placer por el lápiz y el papel.

Más tarde, entre los 8-9 años y hasta los 12, el niño entra de pleno en la etapa Caligráfica, donde se suele decir que es ‘una etapa de oro’ porque es cuando la escritura llega a adquirir ese modelo aprendido, prácticamente igual para todos (aunque distinto según la caligrafía de cada país y a veces según distintas escuelas), donde ya se han adquirido las formas que pasan a dar estructura y legibilidad a la escritura.

Por último, a partir de los 12-13 años, el preadolescente entra en la etapa Post-caligráfica. Esta es una etapa donde se empieza a personalizar la escritura, probando formas algo diferentes a las aprendidas en la caligrafía y muchas veces copiando el modelo de algún compañero al que se admira.

Si el niño ha superado estas tres etapas sin grandes dificultades, la escritura poco a poco se irá personalizando, simplificando y adquiriendo velocidad, en la medida en que él/ella vaya evolucionando como persona, según las experiencias que le depare la vida, el ámbito social y cultural, etc.

La problemática puede aparecer cuando el niño tiene dificultad en alguna de estas etapas y queda atrapado sin que nadie lo detecte, ya que entonces no logra ni avanzar ni adquirir una escritura que se sienta cómodo y que más o menos sea similar a la de sus compañeros de clase. Cuando esto sucede es muy probable que estemos ante un niño ‘disgráfico’.

La Disgrafía no es un problema intelectual o neuronal sino una dificultad grafomotriz importante, que causa una anomalía del movimiento cursivo, irregularidades en los espacios entre letras y palabras, malformaciones de letras y una mala calidad del trazo. Se diagnostica a través de una entrevista con los padres e independientemente con el niño y realizando un análisis grafológico, un análisis grafométrico y un test de velocidad.

Desgraciadamente, la disgrafía aumenta cada vez más en niños a partir de los 7 años. El niño que la padece se siente mal escribiendo y poco a poco deja de hacerlo, con las negativas consecuencias futuras que eso tiene a nivel escolar y personal.

¿Cómo puede corregirse? La disgrafía infantil se corrige mediante una Reeducación Gráfica y/o Grafoterapia. Tras unas 12 sesiones aproximadamente, el niño consigue una mayor eficacia en el gesto gráfico, una mayor legibilidad y una mayor rapidez (dependiendo del tipo de disgrafía diagnosticada).

Lógicamente, los beneficios son múltiples: mayor seguridad en sí mismo, mayor autoestima, mayor disponibilidad de tiempo y mayor satisfacción frente a compañeros y maestros.

Publicado por cat.economica el 4 de noviembre de 2016

http://www.cateconomica.com/Articulo/La-importancia-de-la-reeducacion-grafica-en-los-ninos

 

 

El valor de la grafología española: ventajas de su utilización

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La Grafología, como ciencia humanística comprendida dentro del ámbito de la psicología, ha pasado por diversos estamentos en nuestro país.

Ciertamente, no nos queda otro remedio que asumir que durante décadas ha habido motivos para su poca valoración y hasta cierto desprestigio: por un lado, sus libros no gozaban de la mejor ubicación en las estanterías de las librerías españolas, a menudo entremezclados con lecturas que nada tenían que ver con el conocimiento humano; y por el otro, muy posiblemente hayamos estado aletargados y perezosos, sin verdaderos propósitos de investigaciones profundas.

Mientras tanto, Francia aprovechaba bien el tiempo con sus estudios de investigación estadísticos y gramométricos para dar una mayor contrastación científica a sus hipótesis, gracias también a celebridades tales como H. Michón y Crépieux-Jamin, considerados los padres de la grafología francesa.

Paralelamente en Alemania, L. Klages, W. Hegar, R. Pophal; en Suiza M. Pulver; y en Italia la escuela Morettiana y Marchesana, iban completando sus rigurosas investigaciones. Con todo, y sin dejar de mencionar el valioso legado que nos dejó Augusto Vels en nuestro país, hemos ido completando el gran puzle de la grafología que hoy en día nos ampara.

Cuando decimos que “todos los caminos van a Roma”, entendemos que las diferentes metodologías que existen actualmente para analizar una escritura deberían llegar al mismo término: a la comprensión del ser humano. Sin embargo, nos preguntamos si llegaremos de igual forma y con la misma profundidad en todos los casos. Está claro que el prestigio que tiene a nivel internacional la Société Française de Graphologie (SFDG) en París, no es en vano. Reconocida de interés público por el estado francés, está dirigida por eminentes grafólogos desde que fue fundada en el año 1871, huyendo de las especulaciones y siempre en continua investigación.

En España, siempre ha sido el Círculo Hispano Francés de Grafología quien ha seguido tan estrictamente la rigurosa metodología francesa, de la mano de la Sra. Amparo Botella de Figueroa, quien ha dedicado su vida a la investigación de esta apasionante ciencia.

En la actualidad, por fin tenemos un buen referente de estudios en Grafología con dicha metodología. Se trata del Instituto Superior de Estudios Grafológicos (ISEGRAPH) ubicado en Zaragoza y que ofrece toda su formación de cursos tanto presenciales como online, con el mismo programa, rigurosidad y ética que nuestros vecinos franceses.

A todo esto, nos preguntamos qué utilidad y ventajas nos ofrece la Grafología hoy en día y encontramos varias respuestas:

– En el campo Empresarial (RRHH): a día de hoy, ya no es suficiente con tener los conocimientos requeridos para un puesto de trabajo concreto, sino que es necesario que la persona se adapte a los valores y a la filosofía de la empresa. En este sentido, la grafología ofrece una herramienta fiable, rápida y muy rentable. De ahí que, en países como Francia, entre otros, el 80% de las empresas la utilicen para reclutar a sus candidatos.

– En el campo de la Educación Infantil: detectar a tiempo posibles dificultades escriturales que un niño puede tener durante su etapa escolar, reeducando su escritura cuando es necesario, evita problemas futuros más graves. Sabemos que la disgrafía infantil aumenta cada vez más en niños a partir de los 7 años y el niño que la padece se siente mal escribiendo, con lo que poco a poco deja de hacerlo con las negativas consecuencias que esto conlleva a nivel escolar y personal.

– En el campo de la Psicología Clínica: aunque por supuesto son los especialistas en patologías quienes pueden diagnosticar una enfermedad, un análisis de la escritura permite encontrar rasgos que indican alteraciones en el comportamiento.

– En el campo Judicial: la Pericia Caligráfica, aunque es una rama separada de la Grafología, tiene que ver con la escritura manuscrita. Esta es una técnica cuya finalidad es la identificación de la autoría de los grafismos (falsificaciones de firmas y manuscritos).

– En el campo Personal: es una forma más de auto-conocimiento, tanto a nivel de profundización de la personalidad, como cuando se desea cambiar de trabajo y valorar mejor las competencias de uno mismo para el nuevo puesto; como puede ocurrir durante la búsqueda de empleo para adjuntar el informe al C.V. y mostrar abiertamente nuestras habilidades.

Así pues, la Grafología nos ofrece este gran abanico de posibilidades y oportunidades, y es tan fácil de aplicar como escribir una carta manuscrita y conseguir el objetivo que nos hemos propuesto.

Editado por   http://www.cateconomica.com/Articulo/El-valor-de-la-grafologia-espanola-ventajas-de-su-utilizacion

2 Octubre 2016

 

Cómo detectar al hombre ‘eterno adolescente’ a través de la escritura

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El término Pueril (del latín puerilis) señala el periodo de la vida que se sitúa entre la niñez y la etapa adolescente.

Este período tan sumamente sano y natural en la vida de los hombres, puede convertirse en una neurosis si se alarga demasiado en el tiempo. Cuando esto sucede, nos estamos refiriendo entonces al arquetipo ‘Puer Aeternus’ o eterno adolescente, nombre de una deidad antigua, y donde podemos verlo claramente reflejado en la imagen de Peter Pan: ese niño eterno que se niega a crecer, a madurar.

El hombre identificado con este arquetipo conserva durante demasiado tiempo los rasgos psicológicos propios de un adolescente, junto con una extrema dependencia respecto de su madre. Como señaló C. Jung, las dos perturbaciones típicas de un hombre con un complejo materno preponderante son la homosexualidad y el donjuanismo. En este último caso, busca en cada mujer la imagen materna de la mujer perfecta, sin defecto alguno, capaz de satisfacer todas sus necesidades y con una actitud romántica propia del adolescente. En realidad, lo que busca es una diosa-madre.

H.G. Baynes llamó a este tipo de neurosis ‘la vida provisional’: un sentimiento de que todavía no ha llegado la mujer realmente deseada y la fantasía de que en algún momento futuro va a suceder, siempre que esta actitud se prolonga demasiado en una edad avanzada.

Veamos algunas características de la personalidad Puer Aeternus:

– Si hay algo que este tipo de hombres temen por encima de todas las cosas es acomprometerse. Les aterra quedar ligados a algo, entrar de pleno en el tiempo y el espacio.

– Muestran atracción por los deportes peligrosos, sobre todo por aquellos relacionados con las alturas (escalar montañas, volar), ya que quieren llegar a lo más alto, lo que simbólicamente expresa un anhelo de separarse de la madre, de la tierra, de la vida corriente. A su vez, les gusta correr riesgos porque el riesgo es motivo de gloria o de una muerte prematura que todavía lo hace más eterno.

– Son, por naturaleza, muy impacientes e impulsivos, sin límites. Es la omnipotencia infantil.

– Una dificultad que debe enfrentarse el hombre Puer Aeternus es el mundo laboral: detestan las responsabilidades relacionadas con la adultez, los trabajos monótonos y sacrificados.

– Cierto narcisismo.

– Falta de implicación, indiferenciación y dificultar para escoger.

– Dinamismo, audacia, temeridad, curiosidad, imaginación, alegría y a la vez inadaptación

– Bajo la alegría y la despreocupación encontramos también soledad, incertidumbre, melancolía.

¿De qué forma puede evolucionar un hombre Puer Aeternus?

Para ello hace falta una fuerza estructurante y una interpretación de la noción del tiempo, por lo que debe conectar con una mujer Senex (arquetipo descrito por Jung como el Anciano Sabio), que representa el gran padre, el que encarna el orden y la disciplina.

Veamos algunos rasgos de la escritura del Puer Aeternus:

– Claros componentes infantiles. Puede haber escrituras evolucionadas, pero no llegan a ser totalmente adultas.

– Escritura más bien redonda e inflada.

– Yuxtaposición (letras separadas una a una).

– Indiferenciación de zonas (no se distingue con claridad las 3 zonas de la escritura: zona superior, cuerpo central y zona inferior).

– El eje de la escritura es más bien vertical.

– Jambas (zona inferior de las letras f, j, g, y) truncadas, débiles o torsionadas.

– Exceso de blanco en la página (respecto a la masa gráfica). Esto demuestra hasta qué punto les atrae lo invisible.

– Suspensiones (letras que quedan en suspenso y no alcanzan la línea de base).

– Ninguna función de Jung está bien diferenciada (pensamiento, sentimiento, intuición, sensación).

En definitiva, como el Puer Aeternus necesita reforzar su Yo, debe enfrentarse con Senex (a pesar de que lo considera un obstáculo e intentará evitarlo) y encontrarse con el Anima (niño) que le hará desprenderse de la gran madre y por tanto desprenderse de la angustia que le provoca, para que poco a poco pueda enfrentarse y reencontrarse.

Editado por http://www.cateconomica.com/Articulo/Como-detectar-al-hombre-eterno-adolescente-a-traves-de-la-escritura el 6/09/2016

Inteligencia: cómo detectarla en la escritura

La Real Academia Española define la palabra Inteligencia como “capacidad de entender, comprender y resolver problemas, conocimiento, comprensión, habilidad, destreza y experiencia”.

La biología, por su parte, dice que la inteligencia es un conjunto de hormonas, neuronas y encimas, que permite que toda la información pase a través de las redes neuronales. Parece ser, además, que la concentración de testosterona modifica la orientación espacial y el razonamiento matemático mientras que la concentración de estrógeno mejora todo lo que tiene que ver con actuaciones verbales.

También se sabe que la inteligencia es la capacidad de rendimiento que se deriva de coordinar: conocimiento, asociación, imaginación, memoria, juicio y expresión. Al mismo tiempo, también es una mezcla de adquisiciones culturales y puesta en acción.

Con todo, parece que los especialistas en la materia no se ponen de acuerdo para encontrar una definición universalmente aceptada que la defina.

Para la grafóloga francesa M. Désurvire, la inteligencia impregna el comportamiento, o sea, que una persona inteligente tiene reacciones inteligentes. De ahí que se le conceda un valor social, puesto que el tenerla o no tenerla se traduce en actos con mayor o menor valor.

El pedagogo y grafólogo A. Binet, investigó la escritura de los niños con el propósito de convertirla en una herramienta que permitiera encontrar ese valor, pero al no lograrlo desarrolló su famoso test del Cociente Intelectual.

Después de varias investigaciones, se llegó a la conclusión de que la escritura no sirve para dar una medida de la inteligencia. Sin embargo, aunque no podemos ver la cantidad, sí podemos ver el estilo y la forma que adopta esa inteligencia, es decir, qué hace la persona con lo que tiene. Como la escritura es expresiva del carácter y, según J. Piaget, la inteligencia se desarrolla ligada a la vida afectiva desde el nacimiento, resultará que un mal desarrollo afectivo afectará negativamente a la inteligencia.

Se ha estudiado mucho sobre el Campo de Conciencia, observando cómo con un Campo de Conciencia Ancho la persona tiene más facilidad para estar en varias cosas a la vez, pasar de una idea a otra, registrar un gran número de datos y resolver un gran número de problemas variados enfocándolos desde distintos ángulos, mantener la atención a pesar de perturbaciones externas, sentido y gusto por los matices, visión global, imaginar, intuir, espíritu de síntesis, curiosidad intelectual, riqueza de ideas, tolerancia, etc. Y cómo con un Campo de Conciencia Estrecho la persona tiene una atención más focalizada, canalización de intereses, necesidad de eliminar lo que perturba la concentración, precisión y exactitud, atención al detalle, meticulosidad, aptitud para analizar un problema, pensamiento algo estereotipado…

Grafológicamente en las escrituras, aun cuando no es posible detectar el C.I, sí podemos ver claramente el tipo de inteligencia que utiliza la persona y cómo es su Campo de Conciencia.

Signos Gráficos del Campo de Conciencia Ancho:

– Buena organización del espacio. Equilibrio entre los blancos (la hoja) y los negros (lo inscrito), siendo factor de una mente e ideas claras.

– Escritura que se extiende en la palabra.

– Escritura en guirnalda (m y n en forma de u).

– Dominio del movimiento (el movimiento es interés).

– Formas simplificadas.

– Escritura rápida, rítmica.

– Líneas sinuosas.

– Inclinada o ligeramente desigual.

– Trazo pastoso, flexible.

– Puntuación alta y poco precisa.

– Firma sencilla.

 

Signos Gráficos del Campo de Conciencia Estrecho:

– El espacio está muy cuidado, convencional, márgenes grandes, espacio regular entre las palabras, compacta.

– Escritura en arcada (n y m en arco).

– Predominio de la forma, controlando el movimiento.

– Escritura tensa, rígida.

– Escritura lenta, monótona.

– Trazo tenso, neto, apoyado.

– Formas caligráficas, complicadas, demasiado legible, infantil.

– Puntuación baja y precisa.

– Firma con rúbrica grande.

Por su parte, la grafóloga francesa Susane Bresard, quien estudió a fondo el tema, distingue tres tipos de inteligencia: la Intuitiva, la Deductiva y Analítica y la Meditativa, reflejándose bien en las escrituras.
En Grafología tenemos además otros elementos para detectar cómo procesa la persona su inteligencia: de forma más o menos concreta, práctica, abstracta, lógica, imaginativa, sintetizando…, y para ello nos remitimos a las tipologías de Freud, Jung e Hipócrates, entre otros.

En definitiva, no importa tanto el grado de inteligencia que cada uno tenga como de qué forma la aprovechamos y hacia dónde la enfocamos para que tenga un buen rendimiento final. Y, por supuesto, no podemos separarla de nuestra aliada ‘la afectividad’, que al final será esa combinación la que nos acerque a una mayor o menor ‘inteligencia emocional’.

Publicado por Cat.económica el 5 de julio de 2016

http://www.cateconomica.com/Articulo/Inteligencia-como-detectarla-en-la-escritura

 

Compatibilidades entre compañeros de trabajo: la grafología ayuda a descubrirlo

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Cada vez más empresas utilizan el análisis grafológico para una nueva contratación. Como grafólogos, lo primero que nos viene a la mente es una batería de preguntas previas al reclutamiento. Es necesario determinar con claridad y de forma pormenorizada cuáles son las necesidades de la empresa y detallar lo más explícitamente posible la descripción del puesto de trabajo a cubrir y el perfil caracterológico que se pretende del candidato. Para ello no dudamos en consultar cuestiones como:

– Denominación del puesto.

– Área: sección al que pertenecerá dentro del organigrama de la empresa.

– Dependencia jerárquica directa.

– Finalidad del puesto.

– Descripción de tareas específicas: tiempos, dedicaciones, exigencias.

– Relaciones: de tipo interno y externo que exige.

– Disponibilidades: a traslados, viajes.

– Estilo de trabajo requerido: rapidez, decisión, responsabilidades.

– Evolución profesional: previsiones sobre el desarrollo del puesto, cambios, expectativas de promoción.

– Aptitudes personales.

Una vez que obtenemos las respuestas, aquellas que nos van a permitir ubicar al candidato más idóneo para el puesto requerido, descubrimos que la persona a contratar deberá compartir espacio-trabajo con un homónimo en el mismo departamento. Es el momento de buscar las compatibilidades entre ellos, que faciliten una buena relación laboral de ambos, y por ende la productividad y el buen funcionamiento de la empresa.

¿Y cuáles van a ser esos rasgos escriturales a los que debemos estar muy atentos cuando analizamos una escritura?

Se trata básicamente de cuatro elementos importantes a tener en cuenta:  el trazo, el ritmo, la motivación y la ética.

Trazo: las personas que tienen un mismo trazo siempre van a resultar más compatibles. Por ejemplo, un trazo neto indica personas más bien racionales, que se acercan a la vida principalmente con la cabeza y que a la hora de la resolución de problemas utilizan la razón por encima de los sentimientos. Estas personas van a trabajar mejor si a su lado tienen a alguien con las mismas miras y no con alguien que se acerca a los problemas con el corazón, como sería el caso de un trazo pastoso. De la misma manera, cuando el trazo neto (racional) quiere explicar al trazo pastoso(irracional) alguna cosa, se va a encontrar que no tiene el mismo vocabulario ni el mismo sentimiento de esa cosa.

Ritmo: las personas que tienen un ritmo rápido de trabajo, se mueven, actúan y solucionan los problemas rápidamente. Estas personan no entienden a los lentos, y viceversa, porque a éstos últimos les estresan los rápidos. Para ello nos guiamos por el movimiento que tienen las escrituras, por lo que una persona con escritura dinámica o propulsiva, no la podemos poner a trabajar junto con alguien de escritura lenta, porque no lo va a soportar.

Motivación: para colaborar juntos dentro de un mismo departamento, sobre todo cuando es un grupo de trabajo donde hay que ir todos a una, es interesante tener las mismas motivaciones o similares. Para buscarlas en la escritura, lo hacemos a través de los estadios de Freud principalmente. Así pues, cuando observamos que la escritura presenta rasgos de la etapa oral, decimos que a la persona le motiva pertenecer a un grupo y tener multiplicidad de contactos. Si presenta rasgos de la etapa anal, a la persona le gusta guardar y adquirir, bien sean conocimientos, información, etc. Y si decimos que presenta rasgos de la etapa fálica, a la persona le motivan los retos, ampliar sus objetivos y fácilmente será alguien que quiere dejar su huella.

Ética: es fundamental que dos personas que han de trabajar juntas tengan el mismo sentido ético, ya que de no ser así crea mucho malestar. Esto podemos verlo en la disposición de la página, en los ejes y en una buena relación de la forma con el movimiento.

La grafología no es la única técnica para saber si somos o no compatibles, aunque lo que está claro es que si deseamos acercarnos al otro, bien sea a nivel personal o laboral, deberemos “hablar el mismo idioma” si queremos entendernos.

Artículo publicado en Cat.económica 11 jun. 2016

http://www.cateconomica.com/Articulo/Compatibilidades-entre-companeros-de-trabajo-la-grafologia-ayuda-a-descubrirlo

 

LAS FIRMAS NO DEBEN SER ANALIZADAS AISLADAMENTE DEL TEXTO

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La firma no es otra cosa que un elemento más que tenemos los grafólogos a la hora de analizar la personalidad de un sujeto.

A pesar de las insistencias de algunos que tratan de averiguar aspectos del carácter de una persona  teniendo única y exclusivamente como muestra una simple firma,  no es posible sin incurrir en graves errores técnicos que solo hace que desprestigiar la grafología en nuestro país.

Tal y como expresa la prestigiosa grafóloga francesa C. Colo en su libro Tratado de Grafología, la firma -marca, huella, manifestación de la identidad, decir ‘yo existo’-  tiene un doble estatuto como signo de identidad y validación. Compromete la responsabilidad del firmante frente a la ley y la sociedad, aunque no solo compromete en el aspecto jurídico, sino también protege los  derechos del firmante.

Asimismo, nos indica que la firma evoca lo que es la persona, lo que no quiere ser y lo que querría ser, condensación de lo que el hombre siente o quiere ser en relación consigo mismo y en relación a los otros,  y expone que la firma es representativa de:

  • Una herencia cultural y una historia personal.
  • Un sentimiento que cada uno tiene de lo que él vale, tanto sociales como a su propia escala de valores.
  • Una representatividad social y profesional (de acuerdo o no con la imagen que cada uno tiene de sí mismo).
  • Un proyecto: esperanzas, perspectivas, aspiraciones, ambiciones.

Si tenemos en cuenta que Francia es el país por excelencia donde más se ha investigado sobre la Grafología, no debemos separar nunca la firma del texto a la hora de realizar un análisis, si no queremos enjuiciar a una persona sin fundamentos, sabiendo que la firma convalida el texto y que su homogeneidad con él  es lo más importante.

Así también,  Florence Lièvre, en la revista nº 177 de La Graphologie, nos indica la importancia de esta unión,  cuyo significado entonces será bien distinto dependiendo de:

  • La posición de la firma en el espacio de la hoja y en relación al texto (izda, dcha, centrada, cerca, lejos o tocando al texto).
  • El tamaño de la firma en sí misma y en relación al texto.
  • La estructura dinámica de la firma en sí misma y en relación al texto.
  • Contenido de la firma: la relación al nombre.IMG_3126IMG_0604ElenaSin título1Sin título

LA ESCRITURA YUXTAPUESTA

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La especie gráfica yuxtapuesta se inscribe dentro del género de la continuidad y la continuidad nos ilustra sobre la adaptación del escritor a sí mismo, a los demás y al mundo.

Saber sacar partido a lo que revela  el significado de una escritura yuxtapuesta, aporta mucha información sobre el escritor.  Monique Riley y Miriam Surville han profundizado en el estudio de esta especie gráfica tan reveladora, transmitiéndonos sus conclusiones en el artículo “Parlons Yuxtaposition” del nº 300 de la revista La Graphologie.

Antiguamente, en la época en la que lo normal era ceñirse al modelo caligráfico que ligaba la escritura, los grafólogos consideraban  la yuxtaposición con mucha severidad, llegando incluso a ver en ella indicios de enfermedad mental.

Hoy día  se acepta la libre expresión y se le da otro sentido al hecho de que el escritor opte por no ligar las letras y el grafólogo puede  sacar mucho partido del significado de una escritura yuxtapuesta. La escritura yuxtapuesta, con sus letras desligadas, colocadas una junto a otra, libres y trazadas sueltas, es indicativa de una actitud independiente, del gusto por el análisis, el equilibrio entre la acción y la pausa, de reflexión y de prudencia.

Hay grafólogos que se refieren a la escritura “yuxtapuesta” y a la escritura “script” como si fuesen lo mismo, cuando si bien tienen en común la yuxtaposición, muestran una gran diferencia  porque mientras que la script imita los caracteres de la escritura de imprenta, la yuxtapuesta puede adoptar distintas formas. Lo que significa que la intención gráfica entre la una y la otra es diferente.

La escritura script responde a la intención de apoyarse en un modelo existente y bien definido. Es propia de técnicos y científicos y  se suele utilizar con intención de precisar, de objetivar y de buscar el anonimato.  Contrariamente,  la escritura yuxtapuesta le confiere al grafismo un aire particular y personalizado que dista mucho del modelo caligráfico.

Tanto entre adolescentes como adultos que se están buscando a sí mismos, es corriente encontrar escrituras en las que se presenta una mezcla de continuidad entre script y cursiva.  Esta  combinación es transitoria y si perdura sin solventarse hay que interpretar que el escritor no acaba de encontrar su identidad.

Un caso muy revelador es aquel de las escrituras  en que aun habiendo una interrupción entre letra y letra, aparecen letras adosadas, en cuyo caso significa que hay una clara contradicción en el escritor, porque su gesto de separar queda inmediatamente anulado.

Hay dos tipos de yuxtaposición a los que Faideau definió como yuxtaposición estática y yuxtaposición dinámica. La primera se distingue por la rigidez, el encabritamiento y el aislamiento total existente entre cada elemento gráfico respecto a los otros. En la dinámica, cada elemento está vinculado a los restantes por una ligadura virtual, invisible como un hilo en el aire que armoniza el conjunto de la escritura. Saber distinguirlas es indispensable para comprender la psicología del escritor, aunque en ocasiones se hace verdaderamente difícil diferenciarlas con claridad.

En Grafología de empresa, que un candidato a un puesto de trabajo escriba su carta de presentación en escritura yuxtapuesta, legible y clara,  es indicativo de que siente la necesidad de causar buena impresión y buena imagen. Quiere mostrar regularidad, orden y precisión.

Habitualmente corresponde a perfiles técnicos, especialistas, ingenieros… con  autodisciplina y autoexigencia.

A veces nos encontramos  que en una carta de presentación con escritura yuxtapuesta, la firma y el texto del candidato no son armónicos. De hecho es muy común que la firma sea filiforme. Esto es un dato más para concluir que el candidato pretende dar una imagen que no siempre se ajusta a su yo interno.

 

 

 

 

 

 

 

GRAFÓLOGO Y CANDIDATO: INTERACCIÓN PARTICIPATIVA

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En  el análisis GRAFOLÓGICO de Selección de Personal, la relación entre Grafólogo y candidato puede ocasionalmente ser injusta y desequilibrada, porque el proceso habitual consiste en analizar la escritura y entregar el informe a la empresa manteniendo al margen a la persona analizada. Esta marginación (que deja en entredicho las obligaciones a las que compromete el código deontológico),  provoca en ocasiones cierto rechazo hacia la utilización de esta herramienta, a pesar de la  gran fiabilidad y de las muchas ventajas que ofrece la grafología, tanto para la empresa como para el candidato.

Juliette Hua, Grafóloga de la Société Française de Graphologie, actuando en defensa de la reputación de la grafología como herramienta de análisis  seria y fiable,  reacciona ante esta situación de desigualdad y propone que la grafología se utilice como un método interactivo, implicando plenamente al sujeto analizado. Afirma  que, por razones éticas,  los análisis grafológicos se deben construir en plena transparencia y de manera participativa sin dejar en ningún momento al candidato ‘al margen’  en la labor de analizar su personalidad y sus aptitudes. De esta forma se le permite defenderse y opinar sobre lo que se dice acerca de él. Con este nuevo enfoque,  el analizado pasa de ser objeto de reflexión a ser sujeto partícipe en el proceso de elaboración del informe que se entrega a la empresa.

El estudio GRAFOLÓGICO es una herramienta complementaria a otras pruebas que cualifican las competencias del candidato y  toda información que se pueda  obtener y aportar a la labor de análisis contribuirá a que el resultado sea más justo y preciso. Por eso mismo, actualmente, a fin de tener más elementos de juicio, se le pide al candidato que en su escrito explique, argumente y justifique el por qué aspira a ese puesto de trabajo, cuáles son sus motivaciones, sus aptitudes e incluso sus miedos y dificultades frente a ese puesto.

Respecto al contenido de la información, Juliette Hua hace hincapié en que el análisis debe ser riguroso en su enfoque, contemplando  única y específicamente los aspectos de la personalidad relacionados directamente con la candidatura al puesto de trabajo y dejando al margen otros aspectos más íntimos del perfil del candidato. Afirma y recuerda que no se deben juzgar como buenos o malos los resultados y que se trata simplemente de orientar  sobre su grado de adecuación a la candidatura.

Con todo lo dicho, el equipo de Grafología siempre tendrá la última palabra y podrá comentar con su cliente su interpretación personal y sus conclusiones sobre las aptitudes de cada candidato.